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3 de junio de 2010

Bates de otro planeta. Bisontes 21 Estelares 6


Después de la bochornosa, increíble e inaceptable derrota sufrida ante la pobre novena de RSM, los Bisontes merecían montarse en un transbordador espacial y ser enviados directamente a la Luna, o cuidado si no expulsados del Sistema Solar. Sin embargo, con el orgullo herido, saltaron una vez más al terreno de juego con la misión de limpiar su imagen y con una sola consigna: GANAR.

En el trayecto se cruzaron los Estelares. Pero éstos no le hicieron honor a su nombre, pues las verdaderas estrellas que brillaron con luz propia fueron los bates del rebaño, que descargaron todo su poder para conseguir un triunfo de otro planeta, con paliza de 21 carreras por 6.

Usted amigo mío, probablemente se estará preguntando: ¿cómo es posible que después de haber fabricado apenas dos rayitas en el encuentro anterior, con sólo 7 inatrapables, los Bisontes hayan sido capaces de destruir al pitcheo contrario marcando 21 carreras? Pues no busque respuestas. Sencillamente no las hay. Bisontes es capaz de esto... y de cosas peores.

Después de la tormenta viene la calma, dicen por ahí, y esta vez la fiesta comenzó a la velocidad de la luz. Oswaldo fue el primero en entrar a la caja de bateo y el primero en disparar uno de los 5 cohetes que puso en órbita el rebaño sagrado. Lidwin Valiente y Will Blanco fueron los más destacados en el ataque bisonteano con par de vuelacercas cada uno y 10 remolcadas entre ambos. Héctor Sevilla también la vió clarita al irse de 4-4, con 3 impulsadas y 2 anotadas.

Soledad fue consistente en la lomita, dominando a la toletería Estelar, que se vio eclipsada y sumergida en las profundidades de un interminable hoyo negro, ante la lluvia de meteoritos que salían disparados de los bates del rebaño.

Además de la tórrida ofensiva desplegada por los Bisontes, el momento del día se vivió cuando una jugadora(sí, leyó bien) una señorita del equipo rival se embasó con infield hit, que hizo estallar a la grada de júbilo y desencadenó las risas y algarabía en todo el Complejo Deportivo La Lagunita. Tras las amargas experiencias vividas en el seno bisonteano últimamente ante hechos como éste, afortunadamente todo terminó en un chiste y no en una tragedia de proporciones intergalácticas.

Con este triunfo, los Bisontes igualan su récord en 3-3 y sigue en la lucha por la ansiada clasificación a los playoffs. Ahora el rebaño espera emular actuaciones "estelares"... como la última.


Redacción: Rhadamés Figueroa - Enviado especial